Navegando a puerto seguro en plena tormenta
“Estos tiempos de tormenta, han
hecho que timonear el barco de la seguridad se haya vuelto más complejo y
mantener la ruta hacia puerto seguro sea toda una odisea.”
Las aguas
de los océanos azules de los negocios se volvieron muy turbulentas debido a
fuertes vientos que llegaron de todas direcciones y trajeron consigo nuevas
tendencias tecnológicas que ofrecen grandes beneficios en la generación de
productos y servicios que otorgan a las empresas y maximizan la satisfacción
del cliente y de todos los usuarios involucrados en su cadena de valor.
Las
tecnológicas como “trae tu propio dispositivo” y “cómputo en la nube” hicieron que
enfrentemos con nuestras embarcaciones y tripulaciones grandes y nuevas oleadas
de riesgos que nunca antes habíamos visto ni cruzado en nuestras bien conocidas
rutas de navegación hacia puerto seguro y en donde cómo responsables de
seguridad sabemos que los activos que trasportamos con tanto cuidado se
mantendrán en un nivel aceptable de riesgo.
La
diferencia de los vientos de esta tormenta es que lograron romper el
tradicional perímetro de seguridad e hicieron que la información no siempre
resida dentro de la organización y aunque es cierto que para hacer frente a
esta situación requerimos de embarcaciones fortalecidas que las casas navieras
tienen pendiente terminar en los astilleros (nuevas tecnologías), como
capitanes del barco no podemos esperar a que estén listas ya que estamos en
alta mar y debemos de hacer frente con los recursos que tenemos.
Estos
recursos que disponemos en la embarcación que todavía no hemos aprendido a
utilizar y por consecuencia enseñar su uso en todos los rincones del mundo son
las antiguas herramientas de navegación que permiten determinar con exactitud la posición presente de la embarcación así como el rumbo y velocidad
óptimos para llegar al puerto seguro sin importar las oleadas de riesgos y que
además de todo no son costosas y son fáciles de transportar como un lápiz, una brújula y un
compás.
Entre
estas herramientas están:
- Análisis de riesgos y plan de mitigación
- Aplicación de controles criptográficos
- Aprovisionamiento de parches de seguridad
- Robustecimiento de sistemas operativos.
- Administración de usuarios y contraseñas.
- Respaldos
Tal vez
el error en nuestra navegación no esté en los mares si no en la forma en que
navegamos ya que si saliéramos de puerto con el paradigma que “vamos a ser
atacados” y no con el paradigma de “nunca vamos a ser atacados” estoy seguro
que estaríamos llevando los activos de información con mayor precaución y utilizando al máximo
las herramientas y técnicas bien conocidas que nos permiten gestionar los
riesgos de forma eficiente y eficaz mientras tenemos mejores tecnologías. Sin
embargo muchas veces todavía nos
excusarnos con que la tecnología que nos brindara mayor seguridad está por
llegar.
La versión en revista esta en: http://bit.ly/ 1SxkoT0
