miércoles, noviembre 25, 2015

Navegando a puerto seguro en plena tormenta

“Estos tiempos de tormenta, han hecho que timonear el barco de la seguridad se haya vuelto más complejo y mantener la ruta hacia puerto seguro sea toda una odisea.” 

Las aguas de los océanos azules de los negocios se volvieron muy turbulentas debido a fuertes vientos que llegaron de todas direcciones y trajeron consigo nuevas tendencias tecnológicas que ofrecen grandes beneficios en la generación de productos y servicios que otorgan a las empresas y maximizan la satisfacción del cliente y de todos los usuarios involucrados en su cadena de valor.

Las tecnológicas como “trae tu propio dispositivo” y “cómputo en la nube” hicieron que enfrentemos con nuestras embarcaciones y tripulaciones grandes y nuevas oleadas de riesgos que nunca antes habíamos visto ni cruzado en nuestras bien conocidas rutas de navegación hacia puerto seguro y en donde cómo responsables de seguridad sabemos que los activos que trasportamos con tanto cuidado se mantendrán en un nivel aceptable de riesgo.

La diferencia de los vientos de esta tormenta es que lograron romper el tradicional perímetro de seguridad e hicieron que la información no siempre resida dentro de la organización y aunque es cierto que para hacer frente a esta situación requerimos de embarcaciones fortalecidas que las casas navieras tienen pendiente terminar en los astilleros (nuevas tecnologías), como capitanes del barco no podemos esperar a que estén listas ya que estamos en alta mar y debemos de hacer frente con los recursos que tenemos.

Estos recursos que disponemos en la embarcación que todavía no hemos aprendido a utilizar y por consecuencia enseñar su uso en todos los rincones del mundo son las antiguas herramientas de navegación que permiten determinar con exactitud la posición presente de la embarcación así como el rumbo y velocidad óptimos para llegar al puerto seguro sin importar las oleadas de riesgos y que además de todo no son costosas y son fáciles de transportar como un lápiz, una brújula y un compás.

Entre estas herramientas están:

 

  1. Análisis de riesgos y plan de mitigación 
  2. Aplicación de controles criptográficos
  3. Aprovisionamiento de parches de seguridad 
  4. Robustecimiento de sistemas operativos. 
  5. Administración de usuarios y contraseñas. 
  6. Respaldos 


Tal vez el error en nuestra navegación no esté en los mares si no en la forma en que navegamos ya que si saliéramos de puerto con el paradigma que “vamos a ser atacados” y no con el paradigma de “nunca vamos a ser atacados” estoy seguro que estaríamos llevando los activos de información  con mayor precaución y utilizando al máximo las herramientas y técnicas bien conocidas que nos permiten gestionar los riesgos de forma eficiente y eficaz mientras tenemos mejores tecnologías. Sin embargo muchas veces todavía  nos excusarnos con que la tecnología que nos brindara mayor seguridad está por llegar.
 

La versión en revista esta en: http://bit.ly/1SxkoT0

domingo, abril 19, 2015

Como Sobrevivir a un Accidente Aéreo

Como Sobrevivir a un Accidente Aéreo


En la actualidad, las aerolíneas comerciales de todo el mundo transportan cerca de 2500 millones de pasajeros por año, y, a pesar de los peligros inherentes de elevarse por los cielos a kilómetros de la Tierra en una nave de metal tan pesada, los pasajeros viajan muy seguros. En efecto, ¡las probabilidades de morir en un vuelo comercial son tan bajas como 1 en 9 millones! Sin embargo, mucho puede ir mal a 10,000 metros del suelo. Si tienes la mala suerte de estar abordo cuando algo malo suceda, las decisiones que tomes pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Ten en mente que en el 95% de accidentes aéreos hay sobrevivientes, así que, incluso si lo peor pasa, tus probabilidades de sobrevivir no son tan bajas como imaginas.



Usa pantalones largos, una camiseta de mangas largas y zapatos de cordones firmes y cómodos. Así quieras viajar cómodo o lucir profesional durante el vuelo, las sandalias o tacones dificultan tu desplazamiento por los escombros. Además, no se permiten los tacones en los toboganes de evacuación. Puedes cortarte los pies y los dedos con vidrio o atrapar líquido inflamable si llevas sandalias.

  • La ropa holgada o demasiado elaborada también representa un riesgo, ya que puede engancharse en los obstáculos de los confines del avión. Si sabes que volarás sobre zonas frías, vístete apropiadamente y considera llevar una chaqueta en tu regazo. Tendrás que mantenerte caliente si sobrevives al accidente. Incluso si no lo consideras un problema, mientras más cubierto esté tu cuerpo durante el impacto, menos probable será que recibas heridas o quemaduras graves. Además, es recomendable usar ropa de algodón o de lana, pues es menos inflamable. La lana es preferible sobre el algodón cuando vuelas sobre agua, ya que esta no pierde sus propiedades aislantes cuando se moja en la medida en que lo hace el algodón.

Reserva los asientos adecuados.Debido a que el impacto inicial no es mortal en la mayoría de casos, la clave para sobrevivir a un accidente está en qué tan rápidamente puedes salir. Para este fin, es mejor reservar los asientos tan cercanos a una salida como sea posible y, por lo general, los asientos en el pasillo son más recomendables. Además, debes intentar sentarte en la parte trasera del avión. Los pasajeros en la cola de la nave tienen una tasa de supervivencia 40% más alta que aquellos en las primeras filas.

Lee la tarjeta de información de seguridady presta atención al anuncio de seguridad previo al vuelo.Sí, ya lo has oído antes y quizás nunca lo necesites, pero si te dejas los audífonos puestos durante las instrucciones previas o ignoras la tarjeta de seguridad, te perderás información que podría resultar vital en caso de que un accidente ocurra. Tampoco asumas que lo sabes todo. Cada tipo de avión tiene instrucciones de seguridad distintas. Si estás sentado en una fila con una salida, examina la puerta y asegúrate de saber cómo abrirla de ser necesario. Bajo circunstancias normales, el auxiliar de vuelo abrirá la puerta, pero si está herido o muerto tendrás que hacerlo por ti mismo.

Haz un plan.Si el avión está por caer, casi siempre tendrás algunos minutos para prepararte antes del impacto. Usa este tiempo para revisar dónde se encuentran las salidas e intenta contar el número de asientos entre tu fila y la fila donde está la salida. De esa manera sabrás cuando hayas alcanzado la salida incluso si no puedes verla. Evalúa la situación lo mejor posible. Intenta determinar sobre qué superficie aterrizará el avión para hacer los preparativos de acuerdo a ello. Por ejemplo, si vas a caer en agua, es recomendable que te pongas el chaleco salvavidas. No lo infles hasta que estés fuera del avión. Por otro lado, si vas a aterrizar en un clima frío, intenta conseguir una manta o una chaqueta para mantenerte tibio una vez afuera.

Mantén tu cinturón de seguridad correctamente ajustadoen todo momento.
Si el avión cae mientras duermes, agradecerás haberte dejado el cinturón. De cualquier forma, asegúrate de que esté ajustado antes del impacto. Cada centímetro suelto del cinturóntriplicala fuerza G que experimentas en la caída, ¡así que mantenlo ajustado! Además, empuja el cinturón ajustado hacia la parte inferior de tu pelvis tanto como sea posible. Debes ser capaz de sentir la parte superior de la pelvispor encimadel borde superior del cinturón. ¿Sabes por qué? Porque la pelvis es una estructura muy fuerte que aguanta bien la fuerza. Sin embargo, si tu cinturón se desliza en dirección a tu estómago, hay mayor probabilidad de que recibas lesiones internas peligrosas. Nota: esto aplica también para los cinturones de los autos.

Prepárate para el impacto. Si sabes que caerás, prepárate. Regresa tu asiento a su posición recta y asume una de las siguientes posiciones:

  • Si el asiento o el mamparo frente a ti están lo suficientemente cerca como para alcanzarlos con facilidad, coloca una mano con la palma hacia abajo en la parte posterior del asiento, cruza la otra mano con la palma hacia abajo sobre la primera mano y apoya la frente en las manos (sin cruzar los dedos). A veces también es recomendable poner tu cabeza directamente contra el asiento frente a ti y cruzar los dedos detrás de tu cabeza, llevando la sección superior de tus brazos contra los lados de tu cabeza.

Si no hay un asiento cerca, inclínate hacia delante y pon el pecho en los muslos y la cabeza entre las rodillas. Cruza tus muñecas en frente de la parte inferior de las pantorrillas y coge tus tobillos. En cualquiera de las posiciones, los pies deben permanecer planos contra el suelo y por detrás de tus rodillas. Esto reduce las lesiones a los pies y las piernas, los que necesitarás para abandonar el avión con éxito luego del impacto. Coloca tus piernas debajo del asiento tanto como sea posible para evitar romperte las tibias.

Mantén la calma.Resulta fácil ser absorbido por el pandemonio previo y posterior a un accidente. Mantén la cabeza fría y tendrás mejores probabilidades de sobrevivir. Recuerda que incluso en la peor situación tienes oportunidad de sobrevivir. Tendrás que pensar metódica y racionalmente para maximizar tus posibilidades.

Ponte la máscara de oxígeno antes de ayudar a los demás. Probablemente hayas oído esto en cada vuelo comercial en que has estado, pero vale la pena repetirlo. Si la integridad de la cabina se ve comprometida, tienes solamente unos 15 segundos (a menudo menos si eres fumador o tienes problemas circulatorios o respiratorios) para respirar a través de la máscara de oxígeno antes de caer inconsciente.

  • Quizás sientas el impulso de ayudar a tus niños o al pasajero mayor a tu lado primero, pero no serás de utilidad para nadie si caes inconsciente.

Protégete del humo.
El fuego y, más comúnmente, el humo son responsables de un gran porcentaje de las muertes en accidentes. El humo originado en el incendio de una cabina puede ser muy denso y altamente tóxico, así que cúbrete la nariz y la boca con un paño para evitar respirarlo. Si es posible, humedece el paño para tener protección adicional.

Abandona el avión lo más rápidamente posible. Es crítico salir de la nave sin retraso. Por lo general, si hay fuego o humo, tendrás menos de dos minutos para dejar el avión con seguridad.

  • Obedece las instrucciones de los auxiliares luego del impacto. Los auxiliares de vuelo atraviesan un riguroso entrenamiento para asegurarse de saber qué hacer en caso de accidente. Si un auxiliar puede ayudarte, escúchalo y coopera para incrementar las probabilidades de supervivencia de todos. Sin embargo, a veces no podrá hacerlo luego de un impacto.

No intentes rescatar tus pertenencias. Es sentido común, pero algunas personas parecen no comprenderlo. Deja todo. Rescatar tus pertenencias solamente te retrasará.

Asegúrate de que la salida sea segura. Mira a través de la ventanilla para determinar si hay fuego o algún otro peligro fuera de la salida. Si es así, intenta salir a través del avión o muévete a otro conjunto de salidas.

Aléjate por lo menos 150 metros contra el viento de los escombros.Si estás varado en un área remota, lo mejor que puedes hacer es permanecer cerca de la nave para esperar a los rescatistas. Sin embargo, no es recomendable estar demasiado cerca. Pueden ocurrir explosiones u originarse un incendio en cualquier momento luego del impacto, así que aléjate cierta distancia del avión. Si el avión cae al agua, nada tan lejos de los escombros como sea posible.

Consejos:
  • Si puedes encontrar una almohada o algo de suavidad similar para proteger tu cabeza durante el impacto, úsala.
  • Permanece en la posición de emergencia hasta que el avión se haya detenido por completo. A menudo hay impactos secundarios o rebotes luego del impacto inicial.
  • Quita los objetos puntiagudos (lápices, lapiceros, etc.) de tus bolsillos antes del impacto. Mejor aún, no los lleves. Casi cualquier objeto libre en un avión puede convertirse en un proyectil mortal durante un accidente.
  • Es bastante común que la gente olvide cómo desabrocharse el cinturón de seguridad luego de un accidente. Parece fácil, pero si estás aturdido, tu primer impulso es presionar un botón como se hace en un auto. Cuando no funciona, es fácil entrar en pánico. Antes del impacto, haz una nota mental de cómo desabrochar el cinturón rápida y fácilmente.
  • Si bien es esencial permanecer en calma luego de un accidente, también debes evitar caer en “pánico negativo”. Es una extraña incapacidad de reaccionar con convicción y de manera apropiada a una situación. Por ejemplo, una persona podría quedarse en su asiento en vez de dirigirse a la salida. Asegúrate de que no le suceda a tus compañeros de viaje o a otros pasajeros.
  • La excepción a la regla de dejar todo puede ser una chaqueta o una manta, y solamente debes considerar llevarla si la tienes lista al momento del impacto. Si bien tener la ropa adecuada puede salvarte la vida si te quedas varado por un tiempo, primero tienes que abandonar la nave con seguridad.
  • Si no tienes tiempo de prepararte para el impacto y olvidas algunas de estas instrucciones, puedes encontrar mucha información importante en la tarjeta de seguridad ubicada en el bolsillo de la parte trasera del asiento frente a ti.
  • En caso de aterrizar en agua, quítate los zapatos y el exceso de ropa antes o inmediatamente después de entrar al agua, para nadar y flotar con mayor facilidad.
  • Coloca tu equipaje bajo el asiento frente a ti. Puede evitar que tus piernas se deslicen bajo el asiento.
  • Si no tienes nada con qué mojar el paño (para protegerte de la inhalación de humo), puedes usar orina. No es muy decoroso, pero es perfectamente aceptable en una situación así.
Advertencias
  • Nunca lleves a tu bebé o niño en el regazo. Si bien puede ser más barato que pagar un asiento, está casi garantizado que tu bebé no sobrevivirá si lo llevas cargado. Paga un asiento para tu niño y usa un sistema de sujeción para niños aprobado.
  • Cuando aterrices en agua no infles el chaleco salvavidas hasta estar fuera de la nave. Si lo haces, corres el riesgo de quedar atrapado mientras el avión se llena de agua.
  • No te lances al piso del avión. Si hay humo en la cabina, intenta mantenerte abajo, pero no gatees. Es probable que te atasques o te lastimen otros pasajeros en su intento de escapar debido a la baja visibilidad.
  • No empujes a los demás pasajero. Salir de manera ordenada aumenta las probabilidades de supervivencia de todos. Si entras en pánico y comienzas a empujar, es posible que el resto responda de igual manera.
  • Evita el consumo excesivo de alcohol antes o durante el vuelo. El alcohol disminuye tu capacidad para reaccionar rápida y metódicamente al impacto y para evacuar el avión.
  • Evita usar telas sintéticas cuando viajes en avión. Si se inicia un incendio en la cabina, estos materiales se derretirán sobre tu piel.

10 Consejos para evitar ser vicitima de un delito

10  Consejos para evitar ser vicitima de un delito

 
El autocuidado es la mejor forma de contribuir a la seguridad del entorno en el que vivimos, es la forma como el individuo puede ayudar a prevenir y reaccionar frente a situaciones de peligro, para ello es importante que usted siga estas recomendaciones

:


  1. Estar siempre ALERTA:
Transite con tranquilidad, al ritmo que usted suela hacerlo, pero no deje estar pendiente de lo que sucede a su alrededor. Analice el comportamiento de las personas que a su parecer puedan ser sospechosas. Si observa cosas que lo hagan sentir inseguro cambie de sentido o de calle.
  1. Ignore las provocaciones de agresividad de otros:
Esta puede ser una forma en la que el delincuente aprovecha para poder despojarlo de muchas de sus pertenencias o las de quien va con usted. Evada este tipo de comportamientos de provocación, alejarse e ignorar siempre va a ser más inteligente.
  1. En caso de ser abordado por un delincuente:
Conserve la calma, pida calma al delincuente y hágale sentir que controla la situación. No se resista, entregue lo que le piden. Su vida siempre va a valer más que lo que lleva a la mano. Haga todo con mucha calma y movimientos suaves.
  1. Transite por la mitad del andén.
Los delincuentes suelen atacar a las personas que transiten muy de cerca a paredes o muros que limitan con las aceras de la calle, pues es la mejor y más fácil de acorralar a sus víctimas. Procure dejar un espacio entre los muros y usted de modo que puede reaccionar frente a un ataque.
  1. A la hora de tomar el transporte público hágalo en puntos con luz y donde hayan más personas.
Los lugares oscuros, y pocos frecuentados son el escenario perfecto para los ladrones. Si usted hace uso del transporte público, tome el bus en los puntos señalados, donde haya luz y más personas aguardando.
  1. Cuando estacione su vehículo:
Evite dejar objetos de valor a la vista. No deje llaves dentro del vehículo. Preferiblemente si estacionó no aguarde dentro del vehículo, esto lo convierte en una presa perfecta. Si desde el punto en el que está observa que alguien está intentando abrir su vehículo, antes de reaccionar busque ayuda, muchas veces estos delincuentes no operan solos.
  1. Ayudar a personas desconocidas:
Si observa vehículos varados en el trayecto de su camino, en un lugar oscuro y apartado, la mejor ayuda que le puede brindar es llamar a la policía para que esté al tanto. No se detenga, pues este es otro de los modus operandis de delincuentes.

  1. Evite las rutinas tan marcadas:
Procure al menos una vez a la semana tomar un camino distinto al que toma todos los días. Pues la frecuencia por el mismo lugar, a la misma hora y con los mismo objetos lo hacen una suculenta presa.
  1. En los semáforos mantenga la distancia:
Evite comprar cosas en los semáforos, los vándalos suelen utilizar a los niños para eludir y abordar a su víctima. Conserve la distancia con los demás vehículos, trasero y delantero, tenga el carro en primera para poder reaccionar en caso de ser abordado.

     10. Siempre sea una persona prevenida, en el 90% de los casos evitar ser víctima de un delito no es cuestión de fuerza física o equipamiento sino de prevención. 

Los 10 hábitos más raros al usar el correo electrónico

Los 10 hábitos más raros al usar el correo electrónico

 

Yahoo Labs llevó a cabo el mayor estudio del mundo sobre correo electrónico y reveló hechos alarmantes acerca de la forma en que usamos el correo electrónico. Examinando más de 2,000,000 de usuarios y 16,000 millones de correos electrónicos, a lo largo de varios meses, los investigadores nos han dado la mejor imagen que tenemos de la forma en que trabajamos y nos comunicamos con el correo electrónico.

Yahoo tiene más de 300 millones de cuentas diferentes y muchas no son utilizadas por humanos o ya no se usan. Para asegurarse de que sólo se estudiaría la interacción humana (y no bots o correos automatizados), el estudio se centró en lo que los investigadores llamaron parejas, es decir, pares de personas que intercambiaban múltiples correos electrónicos en “interacciones recíprocas”.

Con esto redujeron el campo de acción del estudio a los seres que utilizaran el correo electrónico para sostener una conversación. Por razones de privacidad sólo estudiaron cuentas que hubieran aceptado este tipo de investigación. Eso dejó a los expertos con unos 2,000,000 de usuarios, quienes se enviaban unos 187 millones de mensajes entre sí -del subconjunto de los 16,000 millones que recibieron o enviaron desde cuentas de Yahoo o cuentas comerciales. Sí, 16,000 millones. Debido a la política de Yahoo, los investigadores no podían dar seguimiento a correos electrónicos personales de otros servicios de correo. Su estudio también excluyó notificaciones de medios sociales.

Incluso con todas esas exclusiones, se puede ver que los expertos tenían una enorme fuente de datos de dónde echar mano. No obstante hay que reconocer que esto significaba que sus fuentes estaban propensas a cierto comportamiento parcializado. Por ejemplo, era más probable que interactuaran con aquellas personas con quienes ya habían tenido correspondencia que con todo el subconjunto de su correo electrónico. No obstante tiene sentido vigilar estas relaciones más que las existentes entre cuentas corporativas o de medios sociales, que a menudo son sucesos unilaterales.

El estudio nos da información sorprendente sobre la forma en que utilizamos el correo electrónico, con qué frecuencia respondemos, el tamaño de nuestras interacciones y qué ocasiona que las cadenas se interrumpan o continúen. Francamente, algunos datos son difíciles de creer.

-1 día
Ése es el tiempo que tardan en enviarse el 90% de las respuestas a mensajes de correo electrónico. Eso no nos debería sorprender demasiado, pero…

-2 minutos
El tiempo de respuesta más común es de 2 minutos. ¿Cómo hacen eso las personas? Incluso si escucho la campana de un nuevo mensaje que recibo, me toma más de 2 minutos encontrar mi teléfono o abrir un navegador y leer el condenado mensaje. ¿Está la gente con su correo electrónico abierto las 24 horas del día los siete días de la semana y preparada para enviar respuestas a lo que llegue? ¿Qué hacen estas personas si desean levantarse de la computadora y hervir un huevo o algo?
-47 minutos
Así es, 47 minutos es el tiempo de respuesta promedio del correo electrónico. Según el estudio también es el tiempo promedio para un retuiteo. No sé usted, pero no creo poder leer la mayoría de mis mensajes de correo electrónico en 47 minutos.

-Cinco palabras
Ésa es la longitud más común de una respuesta de correo electrónico. ¿Cinco palabras? ¿Cómo es esto posible? Cada mensaje de correo que envío incluye “gracias” o “que tengas un buen día”. La mayoría de ellos incluyen “gracias por tu último mensaje”. Esto me hace pensar que el correo electrónico más común en el mundo es algo como “Lo tengo. Gracias. Cariño, Mamá”. ¿Por qué tratamos el correo electrónico como texto? ¿No tenemos textos para mensajes breves? Eso es lo que significa SMS.

-47 palabras
La respuesta promedio tiene 47 palabras. Este párrafo tiene exactamente eso, 47 palabras. ¿No les parece suficiente para el mensaje de correo promedio? ¿Les sorprende que haya podido escribir exactamente 47 palabras? Lo que me preocupa de este estudio es que no incluye suficiente correo de negocios.
-Cadena muerta
A mitad de una cadena, las velocidades de respuesta suelen aumentar. En cadenas largas, con 10 o más respuestas, las réplicas asumen un patrón donde aumentan su velocidad después de las primeras. Esto tiene sentido. Las personas desean resolver algo o están emocionadas de hablar. Sin embargo, el final de una cadena es muy predecible porque de repente una persona tarda más en contestar. Por lo general dos veces más lento que el patrón establecido. Ese tiempo de respuesta es la señal social de que la cadena ha llegado a su fin.

-13 minutos
Ése es el tiempo que tardan los adolescentes en responder a un correo electrónico. Seguro no tienen nada mejor que hacer… salvo ir a la escuela, y salir con amigos e ir a la universidad. Pensé que los adolescentes enviarían mensajes de texto, no correo electrónico. ¿Quiénes son estos niños?

-16 minutos
Los millennials (en edades de 21 a 35 años) respondieron a cada mensaje de correo electrónico en un tiempo medio de 16 minutos, mientras que a los adultos mayores les tomaba 24 minutos y los mayores de 50 años necesitaban 47 minutos. Está claro que la habilidad con el correo electrónico es la ventaja que tienen las personas más jóvenes en el trabajo.

-Más viejos, más “rolleros”
Cuanto más viejo es usted, más largos son los mensajes de correo electrónico que escribe. La longitud promedio de un mensaje de correo electrónico de adolescentes es de 17 palabras, comparado con las 21 palabras de los millennials, 31 de adultos mayores y 40 de personas mayores de 51 años. Le permitiremos argumentar sobre por qué sucede eso.

-1 de 4
Ése es el número de mensajes de correo electrónico que el usuario promedio responde… a menos que tenga muchos mensajes. Si un usuario recibió 100 correos o más en un día, entonces respondió menos del 5% de ellos. Esto era cierto si el correo electrónico era spam o todo el correo era de sus contactos. Las personas sólo pueden manipular esa cantidad de mensajes de correo electrónico.

Conclusión
Hay muchos otros hallazgos en el estudio que tienen sentido, pero son menos sorpresivos. Por ejemplo, los mensajes de correo enviados por teléfono tienden a ser más cortos (20 palabras en promedio) que los que se envían desde la PC de escritorio (60 palabras en promedio).Asimismo, el e-mail que se envía por teléfono tuvo un tiempo de respuesta más corto. El correo con archivos adjuntos tuvo tiempos de respuesta más largos. En general el estudio muestra una forma de comunicación que no está próxima a desaparecer, a pesar de las predicciones.

10 Consejos básicos sobre seguridad informatica

 10 Consejos básicos sobre seguridad informatica

 

Estos son algunos consejos básicos de seguridad informática para que tu sistema, tu información sensible y tus datos se mantengan libres de infecciones. Desde lo más obvio, hasta lo más complejo, las recomendaciones sobre cómo protegernos, más en un medio tan belicoso como internet, son de gran utilidad. Si las pones en práctica, las posibilidades de infección caerán considerablemente.

Si bien estos consejos básicos de seguridad informática están dirigidos a un público menos experimentado y usuario de Windows -por ser el sistema más utilizado por los nuevos usuarios de informática y por ser el más afectado por virus y amenazas-, las reglas pueden trasladarse al resto de los sistemas operativos y a cada operación informática que queramos llevar adelante sin poner en riesgo nuestros datos y sistema. Dicho esto, vamos a ver qué es lo que estás haciendo mal para tu seguridad y cómo puedes solucionarlo.


1- Cuidado con los adjuntos en tu correo

Si no lo conoces, no lo abras. Con esa lógica de pensamiento, tendrías que quedarte a salvo durante mucho tiempo de los correos electrónicos de direcciones extrañas o que tienen archivos adjuntos como .pps, .zip, .exe, etc. Por más que no estés pasando un buen momento, y la invitación a tomar pastillas milagrosas de forma gratuita parezca tentadora... ¿Vale la pena el riesgo? Incluso cuando un correo con adjunto que no esperabas te lo envía un conocido, lo mejor es preguntarle mediante cualquier medio si él lo ha enviado para estar un poco más seguros. A nivel software, lo que puedes hacer son análisis del correo a través de tu antivirus o aplicación antimalware favorita. Desconfiar, sin llegar a la paranoia, es una buena herramienta para no caer bajo el yugo de las amenazas.

2- Actualiza el software de tu sistema periódicamente

Más reciente, más resistente. Esta debería ser una verdad de perogullo, pues es tan simple como pensar “si yo uso una aplicación que está desactualizada hace tres meses, llevo tres meses de vulnerabilidades no resueltas encima”, lo que hará a tu sistema más propenso a recibir malware. La reticencia a actualizar software (incluyendo sistema operativo) se debe a costos, a pereza y también, fundamentalmente, a olvido. Por eso es bueno contar con algunas aplicaciones que revisan si hay actualizaciones disponibles para el software que tenemos instalado y nos recomiendan su descarga. Actualizar software no quiere decir que con la nueva versión no puedan venir otros agujeros, pero es menos usual que el caso anterior. Y en el caso de los sistemas operativos, el caso de Windows XP y 7 es ilustrativo por demás.

3- Crea mejores contraseñas y cámbialas cada seis meses

Más dificultad, menos previsibilidad. Un primer y obligado lugar es en tu campo de texto: “introduzca una nueva contraseña”. Es que apelar a la misma contraseña de años para todos los servicios a los que estás suscrito es realmente un riesgo, pues si te descubren una; descubren todo. Así que lo mejor es crear contraseñas por servicio o por género de servicio, además de tener un administrador de contraseñas, olvidarse de “recordar contraseña” en sitios públicos y usar aplicación para crear claves cifradas que ni el más nerd del MIT podría adivinar sin que le tomara toda su vida.

4- Usa antivirus y aplicaciones anti-malware

No queremos héroes: usa Antivirus. El antivirus puede costar dinero o no, pero estamos de acuerdo en que utiliza recursos del sistema que te podrían dar algún dolor de cabeza. Pero, sopesando los riesgos, un antivirus activo es siempre más efectivo y seguro que un ordenador sin él. Pues en el segundo caso el sistema depende mucho de tu cuidado, y si algún día fallas, te olvidas o alguien usa tu sistema, adiós. Hay antivirus por doquier y ofrecen diferentes desempeños según coste y según uso de RAM. Escoge el que más te convenga. Lo mismo con las aplicaciones anti-malware, Spybot Search and Destroy y MalwareBytes son el dúo dinámico que viene al rescate ante la señal en el cielo de que han pasado tres días desde el último análisis.

5- Acostumbra a cerrar las sesiones al terminar

Una ventana de entrada es también una ventana de salida. El ser humano es curioso por naturaleza, y en cuanto ve algo que no es suyo puesto a su disposición, lo más probable es que, al menos por curiosidad, haga uso de ese regalo del devenir. Esto suele pasar en los cibercafés, en las oficinas de trabajo y en todos los sitios donde los ordenadores se comparten. Si abres Facebook, Gmail o cualquier otro servicio, acostúmbrate a cerrar la sesión antes de levantarte de la silla para irte. Con esto evitarás entrar en la inmensa tasa de usuarios que pierden datos por dejar abiertas sus sesiones por ahí. Un buen ejercicio para generar el hábito es hacerlo en tu casa también, cada vez que te levantes del ordenador; cierra la sesión.

6- Evita operaciones privadas en redes abiertas y públicas

Compartir la conexión, pero no los datos. Uno de los asuntos más complicados para muchos turistas es encontrarse de vacaciones y tener que realizar movimientos bancarios desde la red abierta de su hotel o desde algunas de las redes abiertas del lugar. Esto significa comodidad, pero también posibilidades para que el sniffing cobre forma y nos asalten las cuentas bancarias, sociales, de correo, etc. en un abrir y cerrar de ojos. Para evitar esto habría que evitar conectarse, y eso es como decirte que cortes la luz de tu hogar para que nunca te electrocutes. Por eso, lo mejor es usar medios alternativos como servidores VPN o, más accesibles, extensiones como Blacksheep, acceder sólo a sitios con protocolo HTTPS y tener el firewall al máximo de atención.

7- Activa el Firewall de tu sistema

La Gran Muralla China no se construyó para decoración. Esta frase debería ser una invitación a que nos cuidemos más sin poner tantos caprichos a la hora de ser un poco cercenados en nuestra comodidad. Un Firewall o cortafuegos puede ser configurado totalmente para que la molestia de su presencia te resulte reconfortante a nivel protección, ya que puedes modificar el sistema de prioridades, agregar excepciones y, si estás en Windows, utilizar aplicaciones alternativas que te den más posibilidades aún.

8- Evita software con recurrentes asociaciones a afecciones

CanciónMuyLinda.exe no es un MP3: Debido a la cantidad de estafas que existen en relación a los servicios web, aplicaciones y lo que se les ocurra, tener una idea clara de qué programas no contribuyen a que tu ordenador sea un refugio de virus y malware, es un tanto complejo. Por eso proponemos una vuelta a los clásicos y a sus alternativas. Pero como no se puede dejar de lado la innovación, es bueno que tengas como referencia algún sitio web que te limpie las dudas sobre la legitimidad de un software, pues mientras que muchos programas prometen eliminar malware, son ellos mismos quienes son reportados como infecciones, además de contaminar tu sistema para poder venderte la solución.

9- Desconéctate de internet cuando no la necesites

Menor grado de exposición, menor tasa de infección: Hay excepciones por montones, pero la mayor cantidad de infecciones se dan cuando los ordenadores están conectados a la red, pues los spywares y malware realizan sus acciones comunicándose con servidores o remitiendo información utilizando puertos abiertos en tu conexión. Por lo que si quieres bajar la tasa de posibilidades de infección y utilizas el ordenador mucho tiempo sin necesidad de una conexión a la red (juegos, diseño, escritura, etc) o si te vas a ir a dormir o si directamente vas a estar ausente, desconectando internet te evitas que algo pase en tu sistema sin apagar el ordenador. Simple, pero 100% efectivo.

10- Realiza copias de seguridad

Más vale prevenir que curar: En el caso de darse una situación donde pierdes datos por falta de políticas de seguridad en tu ordenador, por no llevar a cabo algo de todo lo que hemos contado arriba, la situación más común es la desesperación. Pero si serán importantes los backups o copias de seguridad, que cuando todos estarían inundándose en llanto, quien hizo la tarea y respaldó sus datos se lo tomará como una experiencia más. No hay VNP, antivirus, paranoia que le gane a la seguridad que brinda la existencia de los datos en otro disco o servicios en la nube. En cuanto a software, hicimos una recomendación de 6 aplicaciones para respaldar tus datos, escoge la que más te guste y siéntete tranquilo haciendo un Backup cada cierto periodo de tiempo. También puedes respaldar tu correo u otros servicios sociales.

Bonus: Educa a quienes comparten el ordenador contigo

Cuantos más sepan, menos se equivocan: Este punto tiene por objetivo dejar en claro que si bien puedes ser un paranoico de la seguridad del ordenador, cuando a este lo tenga en sus manos un inexperto, pocos de tus recursos cumplirán su función y el ordenador tendrá muchas posibilidades de infectarse. Para evitar esto, sobre todo para los que tienen un ordenador familiar o lo comparten en su trabajo, lo mejor es educar a quienes tengan contacto con ordenadores en general. Tanto los que comparten el tuyo como con tu entorno. Enseñándoles este artículo, contándoles tu propia experiencia, recomendándole software de seguridad e instruyéndolos en el arte de estar atento a la peligrosidad que existe cada vez que conectamos el cable de red al ordenador.
Cuidar nuestros sistemas es una obligación que los usuarios tenemos que asumir cuando los creadores del software o del sistema operativo han cometido errores, por lo que en última instancia la seguridad depende de nosotros.

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