10 Consejos básicos sobre seguridad informatica
Estos son algunos consejos básicos de seguridad informática para que tu sistema, tu información sensible y tus datos se mantengan libres de infecciones.
Desde lo más obvio, hasta lo más complejo, las recomendaciones sobre
cómo protegernos, más en un medio tan belicoso como internet, son de
gran utilidad. Si las pones en práctica, las posibilidades de infección
caerán considerablemente.
Si bien estos consejos básicos de seguridad informática están dirigidos a un público menos experimentado y usuario de Windows -por ser el sistema más utilizado por los nuevos usuarios de informática y por ser el más afectado por virus y amenazas-, las reglas pueden trasladarse al resto de los sistemas operativos
y a cada operación informática que queramos llevar adelante sin poner
en riesgo nuestros datos y sistema. Dicho esto, vamos a ver qué es lo
que estás haciendo mal para tu seguridad y cómo puedes solucionarlo.
1- Cuidado con los adjuntos en tu correo
Si
no lo conoces, no lo abras. Con esa lógica de pensamiento, tendrías que
quedarte a salvo durante mucho tiempo de los correos electrónicos de
direcciones extrañas o que tienen archivos adjuntos como .pps, .zip,
.exe, etc. Por más que no estés pasando un buen momento, y la invitación
a tomar pastillas milagrosas de forma gratuita parezca tentadora...
¿Vale la pena el riesgo? Incluso cuando un correo con adjunto que no
esperabas te lo envía un conocido, lo mejor es preguntarle mediante
cualquier medio si él lo ha enviado para estar un poco más seguros. A
nivel software, lo que puedes hacer son análisis del correo a través de
tu antivirus o aplicación antimalware favorita. Desconfiar, sin llegar a
la paranoia, es una buena herramienta para no caer bajo el yugo de las
amenazas.
2- Actualiza el software de tu sistema periódicamente
Más
reciente, más resistente. Esta debería ser una verdad de perogullo,
pues es tan simple como pensar “si yo uso una aplicación que está
desactualizada hace tres meses, llevo tres meses de vulnerabilidades no
resueltas encima”, lo que hará a tu sistema más propenso a recibir
malware. La reticencia a actualizar software (incluyendo sistema
operativo) se debe a costos, a pereza y también, fundamentalmente, a
olvido. Por eso es bueno contar con algunas aplicaciones que revisan si
hay actualizaciones disponibles para el software que tenemos instalado y
nos recomiendan su descarga. Actualizar software no quiere decir que con la
nueva versión no puedan venir otros agujeros, pero es menos usual que
el caso anterior. Y en el caso de los sistemas operativos, el caso de
Windows XP y 7 es ilustrativo por demás.
3- Crea mejores contraseñas y cámbialas cada seis meses
Más
dificultad, menos previsibilidad. Un primer y obligado lugar es en tu
campo de texto: “introduzca una nueva contraseña”. Es que apelar a la
misma contraseña de años para todos los servicios a los que estás
suscrito es realmente un riesgo, pues si te descubren una; descubren
todo. Así que lo mejor es crear contraseñas por servicio o por género de
servicio, además de tener un administrador de contraseñas, olvidarse de
“recordar contraseña” en sitios públicos y usar aplicación para crear
claves cifradas que ni el más nerd del MIT podría adivinar sin que le
tomara toda su vida.
4- Usa antivirus y aplicaciones anti-malware
No
queremos héroes: usa Antivirus. El antivirus puede costar dinero o no,
pero estamos de acuerdo en que utiliza recursos del sistema que te
podrían dar algún dolor de cabeza. Pero, sopesando los riesgos, un
antivirus activo es siempre más efectivo y seguro que un ordenador sin
él. Pues en el segundo caso el sistema depende mucho de tu cuidado, y si
algún día fallas, te olvidas o alguien usa tu sistema, adiós. Hay
antivirus por doquier y ofrecen diferentes desempeños según coste y
según uso de RAM. Escoge el que más te convenga. Lo mismo con las
aplicaciones anti-malware, Spybot Search and Destroy y MalwareBytes son
el dúo dinámico que viene al rescate ante la señal en el cielo de que
han pasado tres días desde el último análisis.
5- Acostumbra a cerrar las sesiones al terminar
Una
ventana de entrada es también una ventana de salida. El ser humano es
curioso por naturaleza, y en cuanto ve algo que no es suyo puesto a su
disposición, lo más probable es que, al menos por curiosidad, haga uso
de ese regalo del devenir. Esto suele pasar en los cibercafés, en las
oficinas de trabajo y en todos los sitios donde los ordenadores se
comparten. Si abres Facebook, Gmail o cualquier otro servicio,
acostúmbrate a cerrar la sesión antes de levantarte de la silla para
irte. Con esto evitarás entrar en la inmensa tasa de usuarios que
pierden datos por dejar abiertas sus sesiones por ahí. Un buen ejercicio
para generar el hábito es hacerlo en tu casa también, cada vez que te
levantes del ordenador; cierra la sesión.
6- Evita operaciones privadas en redes abiertas y públicas
Compartir
la conexión, pero no los datos. Uno de los asuntos más complicados para
muchos turistas es encontrarse de vacaciones y tener que realizar
movimientos bancarios desde la red abierta de su hotel o desde algunas
de las redes abiertas del lugar. Esto significa comodidad, pero también
posibilidades para que el sniffing cobre forma y nos asalten las cuentas
bancarias, sociales, de correo, etc. en un abrir y cerrar de ojos. Para
evitar esto habría que evitar conectarse, y eso es como decirte que
cortes la luz de tu hogar para que nunca te electrocutes. Por eso, lo
mejor es usar medios alternativos como servidores VPN o, más accesibles,
extensiones como Blacksheep, acceder sólo a sitios con protocolo HTTPS y
tener el firewall al máximo de atención.
7- Activa el Firewall de tu sistema
La
Gran Muralla China no se construyó para decoración. Esta frase debería
ser una invitación a que nos cuidemos más sin poner tantos caprichos a
la hora de ser un poco cercenados en nuestra comodidad. Un Firewall o
cortafuegos puede ser configurado totalmente para que la molestia de su
presencia te resulte reconfortante a nivel protección, ya que puedes
modificar el sistema de prioridades, agregar excepciones y, si estás en
Windows, utilizar aplicaciones alternativas que te den más posibilidades
aún.
8- Evita software con recurrentes asociaciones a afecciones
CanciónMuyLinda.exe
no es un MP3: Debido a la cantidad de estafas que existen en relación a
los servicios web, aplicaciones y lo que se les ocurra, tener una idea
clara de qué programas no contribuyen a que tu ordenador sea un refugio
de virus y malware, es un tanto complejo. Por eso proponemos una vuelta a
los clásicos y a sus alternativas. Pero como no se puede dejar de lado
la innovación, es bueno que tengas como referencia algún sitio web que
te limpie las dudas sobre la legitimidad de un software, pues mientras
que muchos programas prometen eliminar malware, son ellos mismos quienes
son reportados como infecciones, además de contaminar tu sistema para
poder venderte la solución.
9- Desconéctate de internet cuando no la necesites
Menor
grado de exposición, menor tasa de infección: Hay excepciones por
montones, pero la mayor cantidad de infecciones se dan cuando los
ordenadores están conectados a la red, pues los spywares y malware
realizan sus acciones comunicándose con servidores o remitiendo
información utilizando puertos abiertos en tu conexión. Por lo que si
quieres bajar la tasa de posibilidades de infección y utilizas el
ordenador mucho tiempo sin necesidad de una conexión a la red (juegos,
diseño, escritura, etc) o si te vas a ir a dormir o si directamente vas a
estar ausente, desconectando internet te evitas que algo pase en tu
sistema sin apagar el ordenador. Simple, pero 100% efectivo.
10- Realiza copias de seguridad
Más
vale prevenir que curar: En el caso de darse una situación donde
pierdes datos por falta de políticas de seguridad en tu ordenador, por
no llevar a cabo algo de todo lo que hemos contado arriba, la situación
más común es la desesperación. Pero si serán importantes los backups o
copias de seguridad, que cuando todos estarían inundándose en llanto,
quien hizo la tarea y respaldó sus datos se lo tomará como una
experiencia más. No hay VNP, antivirus, paranoia que le gane a la
seguridad que brinda la existencia de los datos en otro disco o
servicios en la nube. En cuanto a software, hicimos una recomendación de
6 aplicaciones para respaldar tus datos, escoge la que más te guste y
siéntete tranquilo haciendo un Backup cada cierto periodo de tiempo.
También puedes respaldar tu correo u otros servicios sociales.
Bonus: Educa a quienes comparten el ordenador contigo
Cuantos
más sepan, menos se equivocan: Este punto tiene por objetivo dejar en
claro que si bien puedes ser un paranoico de la seguridad del ordenador,
cuando a este lo tenga en sus manos un inexperto, pocos de tus recursos
cumplirán su función y el ordenador tendrá muchas posibilidades de
infectarse. Para evitar esto, sobre todo para los que tienen un
ordenador familiar o lo comparten en su trabajo, lo mejor es educar a
quienes tengan contacto con ordenadores en general. Tanto los que
comparten el tuyo como con tu entorno. Enseñándoles este artículo,
contándoles tu propia experiencia, recomendándole software de seguridad e
instruyéndolos en el arte de estar atento a la peligrosidad que existe
cada vez que conectamos el cable de red al ordenador.
Cuidar
nuestros sistemas es una obligación que los usuarios tenemos que asumir
cuando los creadores del software o del sistema operativo han cometido
errores, por lo que en última instancia la seguridad depende de
nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario